miércoles, 26 de octubre de 2011

Jacinto el inocente

Mi primo Jacinto despertó del coma la pasada semana. Tras el primer shock, suyo y nuestro, estos días han sido de mutua adaptación. Después de muchas pruebas, los médicos han concluido que su cabeza funciona a la perfección e intuyen que el tiempo le ayudará a recuperar la memoria hoy perdida. Jacinto es un libro en blanco, una esponja, un ser racional… pero sin recuerdos ni prejuicios.

Ayer pasé la tarde con él. Las enfermeras le permitieron salir por primera vez de la habitación y estuvimos de paseo por el hospital. Al pasar por el kiosco de prensa se empeñó en comprar algún periódico. Le gustó eso de Público aunque conseguí convencerle de que había cosas más recomendables para su salud. Pronto se cansó del paseo y de vuelta a la habitación se dejó caer sobre su sillón de escai. Tras recuperar el resuello metió la cabeza en los periódicos que habíamos comprado. Yo permanecía sentado en silencio frente a él.

Pasaba las hojas con cuidado, leía y de vez en cuando levantaba la cabeza para mirarme con una expresión cada vez más perpleja. Finalmente me interrogó más o menos en estos términos:

- Juanma, tú eres mi primo y no me vas a engañar ¿verdad?

- Jacinto, primo, parece mentira que no me conozcas.

- Hombre, conocerte sí debo conocerte… pero no me acuerdo de ti.

- Claro, perdona, no recordaba tu estado.

- No te preocupes, hasta cierto punto tiene algo de divertido. Tengo curiosidad por muchas cosas… por ejemplo… dime… ¿qué es ETA?

- Esto… pues… una banda terrorista.

- ¡Aaaah! Entonces es bueno que hayan anunciado que dejan definitivamente su actividad armada ¿verdad?

- Claro, pero no sé yo si el anuncio es muy fiable, en varias ocasiones han anunciado cosas parecidas y al final sólo fue una treta para reorganizarse y volver a las andadas.

- Ya entiendo. Y ¿qué es lo que quieren esos tíos?

- Pues… yo creo… bueno… no lo tengo muy claro. Aparecieron hace muchos años, en tiempos en los que España era muy diferente. Hablan con frecuencia de la autodeterminación del pueblo vasco…

- ¿Autodeterminación? ¿Qué significa?

- Pues supongo que es algo parecido a la independencia

- ¡Coño, si son España no pueden ser independientes!

- Ya, pero lo piden. Y hablan de que son un pueblo singular, con una identidad propia y…

- Oye, y ese Rubalcaba ¿es uno de ellos? Con ese apellido tan raro…

- ¡No, hombre! Es el líder del Partido Socialista y…

- Y ¿por qué esperaba el comunicado de ETA?

- Pues porque… tendría sus razones. Es un hombre bien informado, es el ministro del Interior y supongo que lo sabe todo. Ya te contaré algún día lo de SITEL

- Lo que no entiendo es qué hacía esperando el comunicado en compañía del director de Público, el diario ese que no me has querido comprar.

- Es por tu bien, Jacinto, créeme… yo tampoco sé qué hacían juntos esperando.

- Y ¿por qué lloran los socialistas?

- Pues… a ver… es difícil en unos minutos explicarte…

- Será que son más sensibles que vosotros, los del PP.

- Bueno, pues será eso.

- Y ¿los del PNV están con los de ETA o con los demócratas?

- Jacinto, no me dejas respirar, baja el ritmo.

- Lo digo porque como piden que se suelte a los presos de ETA… ¿van a saltarse las leyes y los van a soltar? Porque si están presos será por algo ¿no?

- Claro, y casi todos por delitos de sangre. Yo espero que la ley se cumpla y se respete y los terroristas cumplan su condena ínte…

- Y ¿Eguiguren? Este sí es vasco, seguro.

- Sí.

- Y ¿no sabe diferenciar entre víctimas y verdugos?

- Eso parece, tiene un discurso muy particular.

- Ya, pero, unos matan y otros mueren. No es lo mismo.

- No. No es lo mismo.

- Y aquí dice que es del PSE… ¿es el partido de los terroristas?

- ¡No, Jacinto, no! Ese es Bildu que es un partido que…

- A ver, a ver, a ver… ¿los terroristas tienen un partido?

- Pues… sí, son los herederos de Batasuna, el brazo político de…

- Y ¿qué hacen esos en las instituciones? ¡No debería permitirse!

- Ya, pero el Tribunal Constitucional y el PSOE han…

- Tonterías, Juanma. Eso es una concesión política en toda regla. No me extraña que dejen de matar si se les ha dado todo esto, y ¿de quién es la culpa?

- Hombre, Jacinto… te puedo contar mi opinión pero es largo y…

- No me aclaras nada, Juanma.

- Lo siento, primo, así, de sopetón, no es fácil.

- Y ¿quién era Gadafi? Es que he visto una esquela que no entiendo…

- Pues un dictador que estuvo en Libia más de…

- En la esquela dice que fue el creador del estado del bienestar

- Bueno, es Gara, un periódico un tanto especial.

- Oye, primo… ¿qué es el 15M? ¿y eso de Democracia Real Ya? ¿qué les indigna tanto?

- Jacinto, acabas conmigo…

- Aquí dice que son okupas y que se sienten saqueados y desvalijados

- Es que han okupado un hotel vacío y dicen que están sufriendo robos en…

- ¿Robos? ¿Pero no son ellos los que han desvalijado el hotel? ¿Y el dueño qué hace?

- No puede entrar en su hotel.

- El mundo al revés. Y ¿la policía qué hace?

- Pues nada de momento, están esperando que los jueces decidan si…

- ¿Quién manda a la policía?

- El ministerio del Interior, Rubalcaba.

- ¿El que lloraba?

- Sí, entre otros. Están muy blanditos.

- Pues vaya. Este tío está en todos lados.

- Si yo te contara…

Afortunadamente una celadora irrumpió en la habitación con la merienda. Jacinto es de los míos, no perdona la comida y eso me salvó del interrogatorio.

Seguramente no podré volver a visitarle hasta dentro de un mes, o dos, o hasta que resuelva los embrollos de mi cabeza. Jacinto me ha zarandeado.

Juanma García Gay