jueves, 27 de enero de 2011

Sesión Plenaria descafeinada

Según se acercan las convocatorias electorales, lo previsible entre partidos contendientes que se disputan una alcaldía o el gobierno de una comunidad autónoma es que la tensión se acentúe, que velen armas y que en cualquier ocasión se enfrenten mostrando su plumaje más vistoso para atraer la atención del votante. El calendario electoral nos advierte, irremisiblemente, de que nos encontramos apenas a cuatro meses de la convocatoria de elecciones municipales y autonómicas en Madrid. Razón por la que cabría suponer que en el PSOE debieran estar ya “revolucionados”. Pues no.

El pasado martes celebramos la Sesión Plenaria de la Junta Municipal del Distrito de Salamanca correspondiente al mes de enero y la actuación socialista resultó francamente sorprendente. Cuando en otros plenos habían buscado cualquier artimaña y argumento retorcido para enfrentarse al Partido Popular, pareció que toda esa actitud había caducado. En esta ocasión no hubo petición de Comparecencia, una figura que debería utilizarse en las contadas ocasiones que así lo requiriesen pero que los socialistas, concretamente su concejal Alejandro Inurrieta, han usado hasta la saciedad para intentar acorralar a nuestro concejal Íñigo Henríquez de Luna y, sobre todo, para lucimiento personal del mencionado concejal socialista. Abusando de esta estrategia han llegado a plantear comparecencias con temas apenas tangentes a los intereses de nuestro distrito de Salamanca y siempre en clave de política económica nacional, algo muy alejado de lo que debería ser un pleno municipal de un distrito y de escaso o nulo interés para los vecinos asistentes.

La negativa de nuestro grupo Popular a la petición de comparecencia del PSOE en el mes de noviembre (se solicitaba en un alarde de funambulismo político que se explicase la gestión de la nueva Agencia de Tramitación de Licencias y cómo ha influido ésta en el distrito de Salamanca ¿?) no sentó nada bien a este grupo socialista. Especialmente dolorido se mostró su concejal Alejandro Inurrieta que en ése mes de noviembre retiró todas las iniciativas que presentaba su grupo a la sesión plenaria. Tampoco quiso intervenir en el Pleno Extraordinario de Presupuestos del mes de diciembre, de siempre el más añorado por este concejal por tratarse del más cercano a su ámbito profesional, en un falaz alegato a la falta de participación y transparencia. No voy a entrar en esto aunque reconozco que me tienta, por no alargar en exceso esta modesta reflexión. Así las cosas, la Sesión Plenaria de diciembre, tal vez al albur de mazapanes, zambombas y deseos de paz y prosperidad, transcurrió también sin pena ni gloria y con un PSOE desnatado.

Pero el martes pasado fue el colmo. El Sr. Inurrieta dejó pasar toda la sesión sin intervenir, con un claro ademán complaciente, sonriente y chisteando ante cualquier intervención Popular. Los intervinientes socialistas desgranaron ante la Presidencia sus seis preguntas “de vuelo gallináceo”, tal y como define la actitud de este grupo un buen amigo. Lejos de los altos vuelos y pretensiones de antaño, ahora apenas aletean y levantan una cuarta cuando su mayor preocupación son aspectos nada significativos en la vida diaria de nuestro distrito. El martes, su presión inquisitiva se ha centró en el cierre de varias fuentes públicas en algún parque y calle del distrito (preguntaron por fuentes clausuradas hace varios años, evidencia de su alta cualificación municipal… y memoria histórica), por la nueva forma de adjudicación de los puestos en los mercados municipales (asunto que no es materia distrital sino de todo el municipio y que afecta mínimamente a Salamanca), por la retirada del vallado de una obra de Metro (se retira a fin del presente mes), por el “grave” problema del asfaltado en varios pasos de cebra del distrito (quejándose de la rugosidad en el pavimento producida al aplicar los nuevos criterios de señalización y retirar –fresar– las bandas de pintura que atravesaban la calzada), se interesaron por el número de multas y sanciones que ha impuesto la Policía Municipal en la remodelada calle de Serrano y… ¡tachán!, su tema estrella de la Sesión: la “constante y continua” agresión al consumidor que supone que la “mayoría de los comercios del distrito” –según los socialistas, claro– incumplan la normativa municipal pues no exponen los precios junto a los productos exhibidos en los escaparates. Con un par.

Y digo yo: ¿tan boyante es la situación de nuestro distrito que esto es todo lo que puede preguntar un grupo en la oposición? ¿No se lo preparan? ¿No les importa? ¿Han bajado ya los brazos como un boxeador sonado cuando faltan cuatro meses para el gong final? Si no fuera porque no me fío ni un pelo de esta gente, porque son capaces de hacer aparecer un conejo negro, muy negro y muy oscuro, en cualquier chistera que les beneficie y porque conozco de sobra su falta de moral, diría que su actitud denota una derrota prematura y asumida. Pero no lo digo.

Juanma García Gay

Portavoz del Grupo Municipal Popular

del Distrito de Salamanca