jueves, 14 de octubre de 2010

Encuestas, intenciones y la que se avecina

En estos días los peperos andamos que no cabemos en nosotros mismos de gozo. No importa el medio ni el encuestador, quién encargó o quién preguntó: el resultado es invariablemente satisfactorio, muy, pero que muy satisfactorio. Todas las encuestas publicadas nos auguran el mayor de los éxitos electorales; hoy la intención de voto del español se inclina en mayoría absoluta hacia nuestras siglas… ¿de verdad? No me creo nada.

Siempre he pensado que este tipo de encuestas esconde trampas hasta en el nombre. Más que la intención de voto del encuestado es en la propia encuesta en la que subyace una intención. Las empresas dedicadas a estos menesteres no pueden evitar un sesgo inicial, a veces muy marcado, que depende de muchos y variados factores. No es lo mismo que una encuesta la promueva el PP o el PSOE, una emisora de televisión o un medio de prensa escrita, que la elabore una u otra empresa de sondeos, que la muestra poblacional elegida sea más o menos extensa, tanto geográfica como numérica, que se realice telefónicamente o el domingo a la salida de misa de una. Demasiadas variables.

Y luego están –estamos– los juguetones. Esos que contestan –contestamos– cualquier cosa cuando alguien nos sorprende con su carpeta y su lápiz, nunca boli por si hay que borrar, y nos pregunta esto o aquello. Aún recuerdo a una adorable criatura que me abordó a la puerta de un colegio electoral para preguntarme a qué partido acababa de votar. Apenas pasaban las ocho de la tarde y yo llevaba mi flamante acreditación de apoderado del PP colgada al cuello. El experimento no me salió nada bien. Sin temblarle el pulso apuntó la cruz en la casilla de Euskal Herritarrok tal como yo le dije, sin rubor (ella, yo más bien sí), sin un gesto, sin vacilación alguna. No le dieron ninguna pista las sonoras carcajadas de los que me acompañaban.

Tanta mayoría absoluta como estos días se nos augura es extremadamente peligrosa. Puede relajar a nuestro electorado y motivar al de enfrente. Y lo que es peor, puede hacernos caer en la autocomplacencia y empujarnos a no hacer nada más ¿Para qué si ya estamos a años luz? Debemos ir por buen camino ¿no es así? Pues no, no podemos morir de éxito y mucho menos antes de subir al ring.

En Madrid apenas en seis meses nos enfrentaremos a las urnas y un año más tarde, mes arriba o abajo, lo haremos en toda España. Nuestros amigos socialistas no van a cruzar los brazos ante la constante sangría de votos que sufren a diario, hasta ahora en silencio, como las hemorroides del anuncio. Pero no tardarán en abrir el pico y de qué manera. En estos meses vamos a sufrir la mayor embestida y de la peor y más sucia estrategia, os lo aseguro. No es difícil suponer que un partido sin un solo logro del que hacer bandera, con importantes grietas y liderazgo cuestionado, sólo puede mejorar sus expectativas electorales disminuyendo las del principal competidor. Se avecinan en tropel acusaciones de corrupción –en los mentideros habituales se dice que es la estrategia preferida de Pepiño–, gurteles, prestiges y guerras de Irak con uno u otro barniz. Los ventiladores están a punto. Mi chubasquero también, prevenido que soy.

Juanma García Gay

8 comentarios:

  1. Efectivamente, como te comentaba hoy por teléfono, las cosas no están dadas por hechas ya. Como decimos por mi tierra, y siendo optimistas por los resultados de las encuestas, "la paella està feta". Pues no. Craso error. Ahora más que nunca es cuando el voto al PP tiene más sentido, en buena parte por la marejada de mierda -con perdón- que se nos avecina a todo simpatizante, votante, y otros -ante del Partido Popular. Si por mí fuera, votaría dos veces, si fuera posible.

    Pero dejando aparte la que se nos viene encima y que veremos hasta la saciedad en los telediarios, periódicos y emisoras de radio. Que "medios afines" no tiene el PP. Bueno, alguno hay por ahí que barre para los populares, pero poco se le oye. Y seguro que, además, es un facha (alegre "patronímico" que acompaña siempre a cualquiera que no piense como los progres-caviar).

    Así que todo ello aparte, que no es poco, la cuestión es lo que la gente quiere que suceda. Y supongo que, como querer, querrá que suceda que esta crisis pase, y que el durante, o el mientras tanto, sea lo más llevadero posible. Por lo menos que tengan con qué comer. O puedan seguir comprándoles los regalos para Reyes a sus hijos. Todo es necesario, según el momento y el lugar.
    Podemos suponer que la gente habrá captado que con la gente que ahora gobierna, incluso con los que podrían gobernar, o más bien “ministrar”, que cambios ya hemos visto en los años del gobierno de Zapatero, las cosas no van a pintar bien. Sobre todo porque, incluso con la que está cayendo, éstos siguen echando la culpa al mismo partido de la ahora oposición, PP por más señas.
    Podemos suponer que el imaginario colectivo e individual de cada uno habrá caído en la cuenta que vamos rodando cuesta abajo, dentro de un tonel, dando vueltas sin saber hacia dónde quedarnos mirando, sin frenos y en el fondo de esa pendiente por donde rodamos huele a chamuscado. Como si hubiera una hoguera. Ya se me entiende. O si se prefiere otra metáfora, esto es un barco en medio de una tempestad, sin timón, sin motor, sin radio –más bien sin que nadie nos escuche por la radio, porque para lo que hay que oír-, donde el capitán ZP Ahab sigue empeñado en que la culpa de todos sus males es la maldita ballena blanca pepera, a la que quiere arponear hasta que desaparezca para siempre de sus procelosos mares y océanos. Y aquí, el “sus” da la propiedad al cortijo del PSOE, para los cuales no hay otra forma de ver y hacer las cosas que a su medida.
    Podemos suponer mil ejemplos más. A cada cual más ingenioso. Pero hablemos “en plata”.

    Fin de la primera parte.

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  2. España está metida en una crisis económica, financiera, moral, diplomática, laboral, social y si no se nos cae el Sol en nuestras cabezas es porque eso les pasa a los galos de Astérix y compañía. España lleva así meses y meses, cada vez peor. España no remonta, como sí hacen otros países del extranjero. España tiene a uno de cada cinco (según las encuestas oficiales), en edad de trabajar, parado. Que será uno de cada seis o cada siete, si contamos los autónomos, que creo que aquí no están considerados, porque son empresarios (¡uy!, palabra maldita para el diccionario progre-caviar, donde significa algo peor que “demonio”). En España los jubilados van a cobrar menos, los funcionarios también, los otros ya veremos si cobran como hasta ahora puntualmente. Como siga esto así, en lugar del euro vamos a volver al trueque.
    Los que ahora gobiernan España deberían solucionar el problema. Para eso se les paga. Pero no lo hacen. Quizá la lógica sugeriría en estos casos que habrá que probar con otros. Podemos buscar nuevas Aídos, que haberlas, haylas. O Pepiños. O Pajines. Gente preparada, con experiencia (sobre todo preparada y con experiencia… en artimañas y galimatías).
    También la lógica diría que probáramos con otro partido. Quizá uno como aquél que nos trajo unos cuantos años de prosperidad y prestigio internacional. Quizá uno como el PP.
    Que ya lo dicen las encuestas. La gente está por la labor de cambiar.

    O no. Y eso sí que sería un problema. Así que mejor si no dejamos de arrimar el hombro. Por si acaso.

    Fin del comentario.

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  3. Amén.

    Más bien deberías abrir tu propio blog. Contarías al menos con un lector, lo confieso.

    De acuerdo en todo. Un abrazo.

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  4. Coincido querido Juanma al 1000% en lo que se refiere a "no fiarse". Lo único que sé de la política es su carácter imprevisible y caótico. ¿Quién era "ganador seguro" en 2004? ¿Quién ganó? Nadie, salvo los organizadores, podía haber previsto la matanza de Atocha ni la secuencia de acontecimientos correspondiente.
    Eso aparte, el PP ha abandonado la idea de ser querido y se encastilla en la teoría de "ser la alternativa" por el deseo de cambio del personal que subrayaba Xixarro. Es como el tío antipático, hijo del dueño de la única tienda de ultramarinos que espera a que todos los chicos guapos del pueblo se vayan a hacer la mili y piensa: "con el dinero de papá y cuando yo sea el único tío del pueblo, alguna caerá". Pues no. A veces, ni así. No debemos olvidar que existen los terceros. La liza no es sólo PP-PSOE, están los separatistas, Izquierda Hundida (no tanto) y Rosa Díez. Puede ocurrir que el ventilador de boñiga esperable y lógico -no tienen otra- al que aludías no le dé votos directos al PSOE sino que arrastre parte del electorado a opciones distintas. Y los terceros en España han mandado mucho y por eso tenemos ese caos autonómico que tenemos.
    Añade a eso que muchos candidatos peperos están quemados no tanto respecto del electorado general sino del propio; hay gente del PP que NO va a votar a Gallardón, por ejemplo, y la estrategia de "que viene el loboooo, que viene el rojooooo" funcionó en 2000, cuando Aznar consiguió la mayoría absoluta no tanto por sus enormes aciertos sino por la desconfianza que inspiró el neo-frente popular PSOE-IU. El PP es cualquier cosa menos un partido popular y las razones son complejas y esencialmente se resumen en que su discurso no es simpático, no es atractivo y que tiene tal cantidad de componendas en las autonomías que al final no puede sostener un discurso mínimamente coherente a nivel nacional. Es el partido del no pero sí y su especialidad es perder oportunidades. Por ejemplo las primarias que tú y los once de la fama apoyasteis: al final las primarias las celebra el PSOE, y ese bonus democrático lo aprovechan ellos. Y no me extiendo más.

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  5. Querido Juanma:
    Yo tampoco me creo las encuestas y, como no espabiléis, ¡ay como no espabiléis!...la que va a caer, va a ser sonada.
    PPsitos,Ladyfun

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  6. Tienes toda la razón Juanma. El ventilador se ha puesto en marcha y la mierda ya ha empezado ha esparcirse. Y si no mirar por favor la entrevista de ayer jueves de la presidenta Esperanza con Ana Pastor en los desayunos de la 1. Es increíble... Enhorabuena Presidenta.
    Pedro Gutiérrez

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  7. Luis: estoy de acuerdo en mucho de lo que comentas aunque algunas cosas habría que matizarlas. Es peligroso esperar el éxito propio sin más argumento que dejar que fracase el oponente. Por eso comento en el post que hay que estar muy atentos y esperar la batalla ya que el oponente no se va a estrellar así, sin más. Van a desarrollar toda una estrategia ante la que tenemos que estar prevenidos.

    Ladyfun: básicamente de acuerdo, hay que espabilar y estar con los ojos muy pero que muy abiertos. Gracias por participar.

    Pedro: Se me hiela la sangre al comprobar la hora de tu mensaje. En breve estaremos celebrando juntos tantas y tantas cosas que tenemos pendientes. Hay mucha gente contigo y, lo más importante, rezando por ti. Te quiero.

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  8. Pedro: En este momento levanto uno de nuestos Johnnies. Que Dios te bendiga. Acuérdate de todos nosotros.

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